Los trastornos alimentarios en adolescentes

La adolescencia y los trastornos alimentarios
Es sabido que, la adolescencia, es un período clave en todos los sentidos para el correcto posterios desarrollo en la vida de una persona y, a su vez, la alimentación, adquirir hábitos saludables o una buena educación ese sentido, resulta de vital importancia para la salud.
En la vida de una adolescente se producen muchos cambios y conflictos que, en ocasiones, pueden derivar hacia trastornos que tienen que ver o se reflejan fundamentalmente en la comida y la alimentación.
En este sentido, trastornos alimentarios como los atracones, la anorexia y la bulimia, aparecen normalmente en estas etapas y, aunque se observan siempre más en las adolescentes, muchos varones y adultos jóvenes también los padecen.
Estos trastornos son peligrosos y, en ocasiones crónicos, llegando a poder causar desenlaces trágicos si no son monitorizados y abordados adecuadamente.
Muchos adolescentes, según sus costumbres, estilo de vida, o sus circunstancias en cada momento, varían sus hábitos alimenticios, o recurren a dietas específicas por diferentes motivos, o pueden saltarse comidas, y hay una diferencia grande entre estos comportamientos y un trastorno que necesite ser tratado.
Los patrones alimenticios de cada adolescente nos puede dar muchas pistas sobre si estamos ante un caso ante el cual deben saltar las alarmas ya que puede darnos la clave sobre un trastorno alimentario, en diferentes fases.
En general, entre las causas que pueden activar este tipo de trastornos encontramos: baja autoestima, problemas familiares y estrés y, por lo común tienen un potente componente psicológico. Entre sus efectos, más allá de los problemas sobre la salud del paciente, están también los problemas sociales importantes que provocan, como el aislamiento.
Observar cualquier conducta que pueda activar nuestras alertas
Como hemos mencionado antes, existen patrones, signos y síntomas que a veces pueden ser obvios, pero otras veces pueden pasar desapercibidos, ya que el enfermo desarrolla habilidades para esconder el problema en su familia y entorno y consigue ocultarlo por largo tiempo, incrementando así el peligro de no poder ser tratado a tiempo.
Estos síntomas o signos de trastorno alimentario en cada caso, ayudan a evaluar y determinar si conviene consultar con un especialista para tratar el trastorno cuanto antes, según su gravedad y circunstancias. La ayuda psicológica es clave en el tratamiento de estas afecciones.
Los trastornos alimenticios más comunes
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El atracón
El atracón es un trastorno alimentario consistente en el consumo de cantidades desmedidas de comida en cortos espacios de tiempo, y sin ningún control.
El adolescente que incurre en este tipo de comportamiento, aunque ocasionalmente, tiene a comenzar a repetirlo, en momentos de crisis o estrés.
Los adolescentes son conscientes de su problema, y este les suele causar vergüenza, por lo que es común esconder alimentos, y otros comportamientos anómalos.
Los adolescentes que padecen este trastorno, son capaces de seguir comiendo en una misma sesión sin poder controlar bien las cantidades, en su mayoría comida muy grasa y procesada, o dulces industriales, o aperitivos, patatas fritas y cosas por el estilo, con aditivos que invitan a seguir consumiendo. Es habitual que pueda aparecer el sobrepeso e incluso la obesidad, si este trastorno se extiende en el tiempo.
Algunos síntomas del trastorno por atracón son la ingesta de gran cantidad de alimentos en poco tiempo, comer cuando no se tiene hambre, comer a escondidas y a solas, ocultar comida, comer con ansiedad y en ocasiones durante la noche y sentirse deprimido, disgustado o culpable tras un atracón.
Los principales riesgos para la salud son el aumento de peso y posibles condiciones médicas asociadas al sobrepeso: como diabetes, enfermedades cardíacas, presión arterial y altos niveles de colesterol, y problemas digestivos y estomacales. También los problemas psicológicos asociados.
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Bulimia
La bulimia es otro de los trastornos habituales y afecta tanto a adolescentes, como adultos con otros problemas psicológicos.
La bulimia consiste en consumir grandes cantidades de comida, para posteriormente vomitarla voluntariamente.
También se puede eliminar el alimento del cuerpo no solo a través del vómito, sino en ocasiones con el uso de laxantes para asegurarse la purga, junto con diuréticos y el uso de pastillas para adelgazar.
Muchos enfermos de bulimia padecen obsesión con el peso, aunque suelen estar dentro de pesos considerados normales, que fluctúan levemente.
Entre los síntomas comunes y comportamientos de la persona que la padece podríamos citar algunos importantes como provocarse el vómito, saltarse comidas o comer pocas cantidades , comer a escondidas o evitar comer cerca de otras personas, ayunar y hacer ejercicio en exceso, etc. Los riesgos para la salud derivados de la Bulimia, son múltiples e incluyen las fluctuaciones en el peso, los problemas estomacales, las complicaciones cardíacas, dentales, mal funcionamiento renal y en casos extremos la muerte del enfermo.
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Anorexia
La anorexia es una enfermedad muy compleja, con muchas causas y ramificaciones, de la que se ha hablado y escrito mucho desde el final del pasado siglo, y que continua siendo muy habitual, sobre todo entre jóvenes de determinados grupos de edad, en un mundo dominado por la exacerbada importancia de la imagen personal. Consiste fundamentalmente en la obsesión por la delgadez y es un trastorno nervioso compulsivo y psicológico que hace que la persona se vea siempre con sobrepeso, a medida que adelgaza peligrosamente hasta niveles letales.
La persona no tolera la comida, por el pánico al aumento de subir de peso. La cantidad de grasa o calorías de los alimento son vigilados de manera obsesiva. El componente psiquiátrico de la enfermedad es el que más cuesta tratar, complicado y extendido en el tiempo, ya que la percepción del sujeto se ve gravemente alterada.
Entre los síntomas de anorexia destacamos la delgadez extrema, la percepción anómala sobre el propio físico, el miedo constante al aumento mínimo de peso, la obsesión y el rechazo de la comida, así como con las calorías, gramos , carbohidratos de los alimentos. También son frecuentes las alteraciones en el ciclo menstrual, padecer sensación de frío constantemente, y tratar de ocultarse tras ropa holgada o grande y otras prácticas o rituales, a la hora de ingerir alimentos, como llegar a masticar cada bocado un determinado número de veces.
La anorexia mal tratada o no supervisada por expertos médicos en una enfermedad extremadamente peligrosa y grave, ya que va destruyendo el funcionamiento de órganos vitales, y sus riesgos van desde problemas estomacales, renales, cardíacos, falta de calcio y otros elementos básicos, osteoporosis, problemas de sequedad en piel y cabellos, extrema debilidad, y con frecuencia el fallecimiento, por fallos multiorgánicos. Para un tratamiento efectivo, o para no llegar a su extrema gravedad es fundamental el tratamiento psicológico y psiquiátrico, en muchas ocasiones en régimen de ingreso.
Como empezar a atajar posibles trastornos alimentarios
Si su hijo o hija adolescente tiene un trastorno alimenticio, cuanto antes haga algo, mejor será. Al obtener ayuda a tiempo, su hijo adolescente puede prevenir los riesgos para la salud asociados a los trastornos alimenticios.
- Lo más importante a la hora atajar a tiempo o tratar un trastorno de este tipo en un adolescente es poderlo detectar a tiempo para poder actuar.
- La ayuda médica en primer instancia puede ser fundamental. Un primer paso puede ser hablar con el médico de familia o generalista que puede a su vez solicitar analíticas o referir al adolescente a otros médicos especialistas o dietistas que le asesoren a la hora de establecer hábitos alimenticios saludables.
- Otra de las cuestiones principales es obtener apoyo mediante terapia, para que el adolescente pueda expresarse y pueda empezar a hablar sobre sus problemas siempre la raíz de los trastornos alimentarios.
- El apoyo familiar es muy importante a la hora de un proceso de terapia, para que el adolescente se sienta comprendido y seguro y que entienda que el problema puede ser resuelto. Es asimismo muy importante poder hablar con un hijo o hija adolescente que pueda estar padeciendo uno de estos trastornos. Lo más seguro es que sea complicado, dada la naturaleza de tales trastornos y sus implicaciones. Suele ser común la respuesta hostil y la negación, y es conveniente estar preparado.
- Lo ideal, por este motivo, es mantener una actitud cariñosa y comprensiva, evitando juzgar o hacerle sentir culpable, aunque dejando claro que esa conversación se ha de tener, sí o sí, ya que debe comprender que la preocupación por su salud es real y la finalidad es ayudar. En la edad adolescente, los cambios son grandes y el sujeto es a menudo volátil, sufre cambios hormonales y ansiedad y la escucha es fundamental, aunque sin olvidar la firmeza necesaria.
- Para ayudar a su hijo a desarrollar una actitud natural y sana hacia la comida y el desarrollo físico a través del ejercicio o deporte, algunas recomendaciones pueden incluir brindar a través del propio ejemplo, una buena comprensión de ciertos hábitos necesarios para ello.
- Desde temprano en su desarrollo, se debe mostrar la aceptación por las diferencias en los diferentes cuerpos, así como en el propio cuerpo. Habituarle a que diferentes tamaños y pesos es lo normal, y que ninguno es mejor que otro. Procure que no escuche quejas o comentarios negativos acerca del peso de las personas o su apariencia física. Viviendo en el mundo de la imagen y de la tiranía y la obsesión por la perfección física y las comparaciones, a menudo con las celebridades, hay que enseñar al adolescente que eso no refleja la vida real , ni a la mayoría de la gente, y que los ideales perfección física son una falacia. Los medios de comunicación y las redes han ido contribuyendo grandemente al consumo de dichos modelos y estereotipos, desde hace ya tiempo hasta la explosión de internet, y manejar esto puede ser complicado a partir de ciertas edades.
- También educar en una amplia y variada dieta es muy conveniente, ya que se va aprendiendo que existe una multitud de opciones y variedades de alimentos y practicar estos hábitos en casa y en familia puede evitar el desconocimiento de los peligros sobre determinados problemas alimenticios.
- Sobre todo, el desarrollo personal y el aprendizaje de los beneficios de cuidarse y su práctica diaria también proporcionan autoestima, junto con la motivación, la escucha, el esfuerzo por reconocer los méritos del hijo adolescente, para que crezca seguro de sí mismo y de sus logros, y mentalmente sano.
- Desarrollar su personalidad, potenciar y fomentar sus intereses y habilidades también facilita que no aparezcan problemas o traumas que den pie a empezar a tener problemas con la alimentación
En Orientak somos especialistas en Salud Mental, por este motivo, si necesitas ampliar la información al respecto o tienes alguna consulta, no dudes en contactar con nosotros.