Observar cualquier conducta que pueda activar nuestras alertas

Como hemos mencionado antes, existen patrones, signos y síntomas que a veces pueden ser obvios, pero otras veces pueden pasar desapercibidos, ya que el enfermo desarrolla habilidades para esconder el problema en su familia y entorno y consigue ocultarlo por largo tiempo, incrementando así el peligro de no poder ser tratado a tiempo.

Estos síntomas o signos de trastorno alimentario en cada caso, ayudan a evaluar y determinar si conviene consultar con un especialista para tratar el trastorno cuanto antes, según su gravedad y circunstancias. La ayuda psicológica es clave en el tratamiento de estas afecciones.