La droga en la adolescencia

 

LA DROGA EN LA ADOLESCENCIA 

 

Diego Izquierdo López 
Técnico profesional en trabajo social y drogodependencia 

 

Introducción 

Las drogas son sustancias que, cuando se introducen en el organismo, provocan cambios en la conducta, estado de ánimo y/o percepción de la realidad, pues actúan directamente sobre el sistema nervioso central. En la mayoría de los casos acaban por crear una dependencia física y psicológica. 

El adolescente es el grupo más vulnerable a las drogas, ya que aún está en pleno desarrollo físico, emocional y sociológico. 

Es común que consuman estas drogas en la adolescencia sin pensar en las consecuencias que pueden acarrea.  

Algunos adolescentes las prueban, experimentan con ellas y dejan de consumirlas. Otros desarrollan una dependencia de la que no se desprenderán nunca. 

 

 

Por qué se drogan los adolescentes 

Todas las drogas liberan dopamina («neurotransmisor que activa el placer y los circuitos de recompensa del cerebro´´) a la vez que se genera la adicción a la sustancia dando una sensación de placer, incluso antes de haber consumido la droga, por asociación. 

Por ejemplo: al estar liando un porro, el cerebro ya asocia esa acción con el placer que le producirá fumarlo, por lo tanto, la dopamina empieza a segregarse antes de consumir el tóxico. 

La gran mayoría de los adolescentes comienza a drogarse de manera social, es decir, cuando están con gente que consume, para sentirse identificado con estos círculos. Empieza como algo recreativo, se drogan puntualmente, en ambientes determinados y sin necesidad de ello; lo que termina convirtiéndose en una adicción en un porcentaje muy elevado de casos 

Su accesibilidad es un factor determinante, pues cualquier persona tiene la capacidad adquirir droga, comprándola, en cualquier momento. Incluso en el colegio, a edades muy tempranas, los propios compañeros de clase pueden ser quienes la faciliten. 

 

Efectos de las drogas en adolescentes 

Las consecuencias que acarrean en los adolescentes son especialmente graves, pues, como ya hemos comentado, afecta a un buen desarrollo en los siguientes aspectos:  

  • El rendimiento escolar/ laboral se verá afectado en gran medida, perdiendo el interés por forjar un buen futuro y dando mayor importancia a satisfacer necesidades más inmediatas. La memoria, la concentración y la atención mermarán en gran medida. 

 

  • Las relaciones familiares sufrirán un deterioro, ya que el joven adquirirá prácticas como mentir y robar. Pasará menos tiempo con su familia prefiriendo estar con los círculos en que se droga.  

Las drogas son neurotóxicas, es decir, provocan la muerte de neuronas. Dan lugar a alteraciones neuropsiquiátricas como ansiedad, depresión, irritabilidad e, incluso, trastornos psicóticos como la esquizofrenia (las psicosis y la esquizofrenia son efectos secundarios más frecuentes de lo que cabría esperar cuando se consumen drogas). 

Un estudio realizado en el Hospital General de Massachusetts en 2016 demostró que los consumidores de cannabis de 16 años o menos tenían dificultades para aprender y que después de un mes sin consumir THC mejora notablemente su memoria y capacidad de aprendizaje.  

 

 

Cómo prevenir que un adolescente se drogue o continúe drogándose 

Para evitar que un adolescente se adentre en el mundo de las drogas lo más importante es que sea consciente desde niño de las fatales consecuencias que consumir tóxicos acarrea. Aunque parezca un tema tabú, no hay que dejar de hablar acerca de las drogas con los más pequeños y mostrarles la realidad que hay detrás de estas sustancias. 

Qué hacer  Qué no hacer 
Enseñarle a decir NO  Hacer bromas o reírse con comentarios sobre drogas 
Mostrarle ejemplos de gente que ha arruinado su vida por la droga  Considerar unas drogas menos nocivas que otras 
Hacérselo ver como algo repulsivo, digno de desprecio, desde pequeño  Ser permisivo si le sorprende bajo los efectos de alcohol/ drogas 
Inculcarle el practicar deporte y disfrutarlo  Tomar alcohol u otras drogas delante de su hijo 

 

 

En el caso de que el adolescente ya haya empezado a consumir estupefacientes, la cosa se complica un tanto, mas no es imposible corregir el mal hábito y hacer que retome el camino correcto con una buena predisposición y ayuda de profesionales.